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17 de Agosto de
2005, Puerto Casado.
El panorama que se observó ayer en la estancia
Machete, propiedad de la firma coreana Victoria
SA, era desolador: 20 mil hectáreas de campos
naturales fueron arrasados por un incendio
intencional.
Un panorama desolador es el que se pudo observar
ayer en la estancia Machete, de Victoria SA,
luego de ser consumida por las llamas,
provocadas intencionalmente. Se destruyeron unas
32 mil hectáreas.
Efectivos de la Infantería de Marina y oficiales
de la Policía Nacional realizaron una inspección
del área que fue devastada por el fuego. Al
recorrer los linderos, miembros de las fuerzas
de seguridad del Estado encontraron el sitio
donde se inició el fuego.
Se pudo comprobar que el foco principal del
incendio comenzó en el límite de Victoria SA con
la propiedad que posee la firma argentina Carlos
Casado SA, que fue ocupada por el ex diputado
nacional Tarcisio Sostoa.
Se prendió fuego dentro del campo de la firma
coreana y el fuerte ventarrón del norte se
encargó de la rápida propagación de las llamas.
Dentro de la ocupación de Tarcisio Sostoa no se
quemó absolutamente nada.
La inspección fue acompañada por Lorenzo Myung
(h), gerente en Puerto Casado de Victoria, y el
abogado Ramón Ferreira, asesor jurídico de los
inversionistas coreanos. Ambos no pudieron
ocultar su indignación por la magnitud del
atentado causado a la empresa.
"El sabotaje fue criminal", dijo el abogado
Ferreira.
JUSTO EN EPOCA DE SEQUIA
Lorenzo Myung (h) no quiso arriesgar el monto de
las pérdidas económicas. "Destruyeron nuestros
campos cuando la seca comienza a golpear. La
pastura que teníamos disponible se perdió y eso
nos obligará a mover tropas a otros sectores",
expresó el gerente local de la empresa.
En opinión del jurista, la responsabilidad
intelectual del sabotaje es de Francisco Dick,
presidente de la Comisión Pro Tierra. "Pidió
públicamente la destrucción de Victoria. A
través de la radio católica Quebracho Poty
invitó a la población casadeña a expulsar de la
ciudad a los empresarios. Llegó al extremo de
decir "si no quieren irse, hay que quemar todos
sus bienes para que huyan como ratas". Lo que
hizo Dick fue incitar a la violencia a cualquier
persona que lo estuviera escuchando. Esto fue lo
que sucedió", acotó.
Mientras efectivos de la Policía y de la
Infantería de Marina observan el campo quemado,
el gerente de la firma Lorenzo Myung (h) y el
abogado Ramón Ferreira recorren la finca.
En los últimos cuatro días se sucedieron actos
de sabotaje contra la empresa, con incendios
intencionales de sus establecimientos ganaderos.
A la quema de Machete se sumaron otros dos
siniestros. Uno en la estancia Campo Verde, que
afectó a 10 mil hectáreas, con desaparición de
animales y rotura de alambradas. El otro tuvo
lugar en un campo reforestado, donde se
destruyeron 500 hectáreas de eucaliptal. Antes
de que se pudieran controlar las llamas
terminaron unas dos mil hectáreas. |